¿Cómo asegurar un regreso seguro en las escuelas?

Ignacio Ruelas

25-05-2020


A raíz de la pandemia las circunstancias cambiaron. Se requerirán nuevas adaptaciones en nuestra forma de interactuar en sociedad, en el hogar, en los centros de trabajo y en el espacio público. Por lo tanto, también debe cambiar la escuela para formar a personas capaces de adaptarse y contribuir frente a las nuevas circunstancias. La escuela debe cambiar de manera integral: en cómo está construida, en las prácticas que reproduce, en los conocimientos que brinda y en cómo responde a emergencias similares a la que estamos viviendo. Por otro lado, es claro que la pandemia evidencia en tiempo real debilidades en cuanto a la organización y los aprendizajes que las escuelas brindan a las niñas y niños de México.

Por ello es importante contar con un marco de referencia para la apertura de las escuelas.

La UNESCO (2020) plantea que las decisiones en torno a la reapertura de las escuelas requerirán de información de importancia crítica acerca de la forma en que las escuelas, los docentes, los estudiantes y las comunidades están enfrentando los cierres y la pandemia. Aunado a ello, se vuelve trascendental que los encargados de la toma de decisiones evalúen la mejor manera de apoyar el aprendizaje y el bienestar en cada contexto, teniendo especialmente en cuenta los beneficios de la instrucción en el aula frente al aprendizaje a distancia y examinando los factores de riesgo asociados con la reapertura de las escuelas, sin olvidar que las pruebas sobre el riesgo de infección que conlleva la asistencia a la escuela no son concluyentes.

Para Comunidad Aprende la apertura de las escuelas debe considerar tres dimensiones: 1) operaciones seguras, 2) aprendizaje, y 3) bienestar y protección.  


a) Operaciones seguras

En esta dimensión, destaca en primera instancia la necesidad de contar con protocolos claros y fáciles de entender sobre las medidas de distanciamiento físico, incluida la prohibición de realizar actividades que requieran la asistencia de numerosas personas; escalonar el inicio y el final de la jornada escolar, así como también las horas de las comidas; dictar las clases temporalmente en espacios distintos a los habituales o al aire libre; y organizar turnos escolares para reducir el tamaño de las clases.

    Asimismo, elaborar protocolos pormenorizados sobre las medidas de higiene, que deben incluir el lavado de las manos, la etiqueta respiratoria, el uso de equipo de protección, los procedimientos de limpieza de las instalaciones, y la preparación de los alimentos de forma segura. Este tipo de medidas no pueden realizarse si no es que las escuelas cuentan con agua potable, estaciones para el lavado de manos, suministros de aseo y baños en buen estado. Sumado a ello, se requerirá brindar capacitación al personal administrativo y a los docentes sobre la aplicación del distanciamiento físico y las prácticas de higiene escolar.

    En suma, las escuelas deberán, en la medida de lo posible, considerar aspectos sanitarios, como bien resumen Bos, Minoja y Dalaison (2020), quienes proponen cuatro criterios sanitarios claves que permitirán a los alumnos y docentes volver a clase de manera saludable:


Asegurar el distanciamiento social

Para ello, es necesario que las escuelas tengan menos alumnos al mismo tiempo, complementar las horas de enseñanza presenciales con educación en línea o a distancia, y aumentar el espacio entre escritorios. Sobre este último punto, las recomendaciones giran en torno a colocar los asientos de los alumnos separados, de manera individual, y asegurando una distancia de al menos 1 metro a los cuatro lados, requerimiento que equivale a contar con aulas que tengan entre 2.25 m2 (mínimo) y 4 m2 por cada alumno y profesor. 


Mantener las escuelas limpias y desinfectadas

Es un imperativo hacer una profunda limpieza y desinfectar los centros educativos antes de la apertura. Instalar, asimismo, acciones intensivas de limpieza y desinfección rutinarias. También, será necesario entrenar y acompañar a estudiantes, docentes y el personal de la escuela en estrategias de limpieza y desinfección de las áreas que usan frecuentemente, como las sillas, pupitres, escritorios y computadoras. Ventilar las aulas y los espacios de trabajo. Finalmente, será necesario implementar un protocolo en el caso de que se detecte un caso de COVID positivo en la comunidad escolar, para lo cual se recomienda cancelar clases entre 2 a 5 días lo que permitirá a los funcionarios locales de salud determinar los próximos pasos y limpiar la escuela. Se deben cerrar las áreas utilizadas por las personas con COVID-19 y esperar tanto como sea práctico antes de comenzar la limpieza y desinfección para minimizar el potencial de exposición.


Asegurar que los alumnos y docentes lleguen y se mantengan saludables en la escuela

Para estos propósitos, es clave maximizar los esfuerzos para asegurar que los estudiantes y docentes estén saludables y minimizar así las probabilidades de contagio durante las clases. Esto requerirá de políticas flexibles de asistencia en el caso de que un estudiante no se sienta bien, fomentar el uso de mascarillas, lavado continuo de manos, así como definir protocolos de respuesta en caso de que un estudiante comience a sentirse mal en la escuela, así como mantener comunicación regular con los estudiantes y sus familias, facilitando el acceso a materiales de estudio, información y atención personalizada en tanto el estudiante lo requiera. 


Asegurar acceso a sitios de lavado de manos

El lavado de manos debe ser apoyado con acceso constante y suficiente al agua y suministros adecuados de jabón u otros elementos de limpieza de manos. Se requiere verificar las condiciones iniciales de infraestructura y habilitación para el inicio de las clases, haciendo énfasis en el mapeo de los accesos al lavamos dentro de la escuela. Es necesario asegurar las condiciones mínimas de saneamiento en las escuelas: instalaciones hidrosanitarias; aumentar los puntos de lavado de manos -incluyendo a la entrada de la escuela; así como incorporar tanques o suministros de agua, dado el aumento en el consumo que se anticipa.


b) Aprendizaje

Derivado del cierre de escuelas producto de la emergencia, unas de las principales preocupaciones entre los expertos giran en torno a los aprendizajes perdidos durante el confinamiento, y las repercusiones que esto tiene en las brechas preexistentes de desigualdad de aprendizaje y los retornos de la educación en el largo plazo. 

    La experiencia que estamos viviendo y documentando en tiempo real, nos permite dimensionar la necesidad de que las escuelas 1) inviertan en la enseñanza a distancia, con la finalidad de estar mejor preparados para futuros cierres de escuela, 2) refuercen la enseñanza y aprendizaje durante los cierres de escuela, y 3) complementen las horas de instrucción con un modelo combinado que permita a las escuelas funcionar con horarios parciales o adaptados según las necesidades. 

    Las capacidades docentes también deben mejorar para poder readaptarse a las nuevas circunstancias. Las escuelas deben dotar a los maestros de las herramientas necesarias para abordar la recuperación del aprendizaje y las necesidades psicosociales y de salud mental de los alumnos. La formación de los docentes deberá mejorar su capacidad para satisfacer las necesidades básicas de los estudiantes; necesidades relacionadas con la lectura, la escritura, la aritmética, y -quizás con mayor énfasis- en lo socioemocional. Los maestros, en este sentido, deben aprender a identificar los cambios cognitivos y de comportamiento asociados con la edad, y apoyar y adaptar el proceso de enseñanza y aprendizaje a la edad y el contexto de cada alumno. Esto se puede reforzar poniendo en práctica métodos innovadores de apoyo a los docentes, como desarrollo profesional en línea y coaching, y recurrir a mentores para ampliar más rápidamente la escala de las actividades dirigidas a fomentar la capacidad. Esta preparación y el fomento de las competencias se pueden integrar en la capacitación formal previa al empleo y también durante el empleo.

    Finalmente, es recomendable poner en marcha programas de recuperación a gran escala para mitigar la pérdida de aprendizaje y evitar que se agudicen las desigualdades a nivel educativo después del cierre de las escuelas. Se pueden aplicar, paralelamente, modelos educativos acelerados con miras a integrar a los niños que no asistían previamente a la escuela y a los niños de más edad. 


c) Bienestar y protección

En este rubro, vale aumentar la prestación de servicios de salud mental y apoyo psicosocial que abordan el estigma y la discriminación, y que ayudan a los niños y a sus familias a enfrentar la incertidumbre permanente que conlleva la pandemia. Proporcionar, también, información clara, concisa y correcta sobre COVID-19, regular los mensajes sobre el temor y la ansiedad que provoca, y promover las estrategias de autocuidado no solo entre los estudiantes y sus familias, sino también entre los docentes y el personal escolar. Es una oportunidad para intensificar el alfabetismo tecnológico, creando capacidades para buscar, interpretar y crear valor con el gran cúmulo de información que actualmente circula en las redes.

    Se vuelve necesario también consolidar la prestación regular y segura de los servicios esenciales. Esto incluye, entre otras cosas, nutrición; agua, saneamiento e higiene; servicios de salud, como alimentación escolar; campañas de vacunación; remisión por motivos de protección (servicios de salud mental y apoyo psicosocial, violencia por razón de género, abuso, etc.); y servicios especializados para los niños con discapacidad.


Referencias bibliográficas

UNESCO (2020). Marco para la reapertura de escuelas

Bos, Minoja y Dalaison (2020). Estrategia de reapertura de escuelas durante COVID-19. Documento disponible en: https://publications.iadb.org/es/estrategias-de-reapertura-de-escuelas-durante-covid-19

Melnick y Darling-Hammond (2020). Reopening Schools in the Context of COVID-19: Health and Safety

Guidelines From Other Countries: https://learningpolicyinstitute.org/sites/default/files/product-files/Reopening_Schools_COVID-19_BRIEF.pdf

Cárdenas y Valdés-Cotera (2020). La educación a lo largo de la vida en los próximos años: https://educacion.nexos.com.mx/?p=2262


Crédito de imagen: Marif-Shaik en Freepick.com

“If we teach today’s students as we taught yesterday’s, we rob them of tomorrow.”

John Dewey